Hemos oido hablar mucho a cerca del compost, pero ¿sabemos realmente lo que es? El compost es un abono orgánico que se obtiene a partir de compuestos orgánico tanto de ogiren animal como vegetal. Se forma a partír de desechos como restos de comida, posos de café o restos de la poda.

El compost tiene muchas propiedades. Además de mejorar las propiedades físicas del suelo, lo nutre para proporcionar a nuestras plantas todos los nutrientes necesarios para crecer sin necesidad de añadir fertilizantes químicos.

Para poder crear nuestro propio compost primero elejiremos un rincón del jardín o usaremos un cajón de listones de madera. Por supuesto tambíen está la opción de comprar un compostador prefabricado. Los hay de distintos materiales y tamaños. Además del compostador necesitaremos herramienta para voltear, tijeras de poda, una pala y opcionalmente una máquina de triturar y un termómetro de alcohol de hasta 100º.

Una vez elegido el lugar y adquirido todo el material necesario lo colocaremos directamente sobre la tierra y a poder ser a la sombra para no tener que regarlo. En la compostera podremos hechar las hojas del jadín, césped, hortalizas, paja utilizada, ramas podadas, serrín, cenizas de la chimenea, posos del café, té, cáscara de huevo, peladuras de frutas, verduras y hortalizas, periodicos no impresos en color, corchos, papel de cocina, y todo lo orgánico que se os ocurra.

Ahora solo tendremos que tener un poco de paciencia, revolver de vez en cuando y entre 3 y 6 meses podrás abonar tus plantas con él.